Archivo de la etiqueta: voluntariado Nepal

Final del paseo por Nepal

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Final del paseo por Nepal

Hoy es mi último día en Nepal. Termina mi paseo y empieza otro. Como siempre que acaba una etapa, aunque haya sido una decisión voluntaria, no puedo evitar tener esa mezcla de sentimientos de tristeza por algo que acaba, y entusiasmo por algo nuevo que  empieza.

Estos dos meses en Nepal han sido intensos pero diferentes, llenos de muchas cosas. He viajado, he conocido a mucha gente, he visitado lugares nuevos y lugares ya conocidos y he aprendido muchas cosas.

Este último mes lo he pasado en la zona de Boudha, el barrio tibetano de Katmandú.  Es, sin duda, mi lugar favorito de Katmandú y ha sido todo un regalo poder estar viviendo aquí. Casi todos los días he visitado la famosa estupa. La he visto bajo la lluvia, bajo el sol, bajo la luna, de blanco, con los dibujos del loto recién hechos, con peregrinos haciendo ofrendas…

Boudha Stupa

Boudha Stupa noche

Boudha Stupa

Generando actividades en la casa. ¡Imaginación al poder!

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Estando en la casa, una de las responsabilidades que tengo es realizar actividades de 7 a 8.30h de la mañana. Las chicas que estaban antes daban clases de español, que además a las niñas les encanta y siempre van chapurreando cosas en español, así que decidí seguir con la misma rutina.

Durante este mes hemos jugado a diferentes juegos, que además hemos creado nosotras mismas:

–          Memory Card: hemos dibujado diferentes objetos en tarjetas que luego había que unir con sus respectivos nombres en español. Este ha sido, con diferencia, el más exitoso de los juegos.

–          Colocar la tarjeta con el nombre de un objeto en español en el objeto real en la casa.

juegos

juegos

juegos

–          Lotería con animales: hemos coloreado diferentes animales y escrito el nombre en español para jugar al bingo.

Loteria 1

Loteria  2

–          Dominó: Hemos dibujado y coloreado las frutas en las fichas de dominó.

Domino

–          Sopa de Letras: hemos jugado a sopas de letras con los nombres de los medios de transporte, los días de la semana, los meses del año, los colores, frutas y animales.

Sopa de letras 1

Sopa de letras 2

Como hacer momos y no morir en el intento

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Como hacer momos y no morir en el intento

Me encantan los momos y hace tiempo que quería aprender a hacerlos. Varias veces he querido hacer uno de esos cursos en los que te enseñan a cocinar varios tipos de momos, pero por unas cosas u otras nunca he podido. Pero fíjate que cosas tiene la vida, que estando en la casa en Katmandu, me dijeron que ellas hacían momos algunas veces porque a las niñas les encantaba y que me podían enseñar. ¡Y yo encantada!

Pobre de mí, sin saber lo que se me venia encima. Debí imaginar lo que se me venia encima cuando a las 7 de la mañana le pedí a la cocinera que me acompañara a un sitio pero me dijo que no podía porque tenia que hacer momos. Y es que, desde que las niñas se fueron al colegio hasta mucho después de que volvieran, estuvimos preparando momos… Primero hay que cortar todos los ingredientes y separarlos porque normalmente se hacen momos vegetarianos y momos no vegetarianos. Hay que pelar y picar todos los ingredientes, hacer la masa, cocinar el pollo, picarlos, mezclarlo con el resto de los ingredientes, hacer cada una de las placas de masa para envolver los momos, poner el relleno, cerrarlo y cocinarlo al vapor por 20 minutos. En total estuvimos unas 7 horas!!!

Arya cortando y preparando todos los ingredientes para los momos

Arya cortando y preparando todos los ingredientes para los momos

Preparando la masa para los momos

Preparando la masa para los momos

momos 3

momos 2

Cuando acabamos, estábamos agotadas, con dolores en todo el cuerpo, y con ganas de no volver a ver un momo en muuuuuucho tiempo.  Pero las niñas estaban felices. ¡¡¡Una de ellas se comió 21 momos!!! Valió la pena, aunque no creo que vaya a repetirlo…

Celebando Teej en Nepal

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Celebando Teej en Nepal

Esta semana han terminado las celebraciones del Festival Teej que se celebra con gran devoción por muchas mujeres en India y Nepal. Aunque en la casa donde yo estoy no se han seguido los rituales típicos de estos días, me ha parecido una celebración tan interesante, que he querido compartirlo con vosotros.

Teej es la fiesta por excelencia de las mujeres, sobretodo de las mujeres casadas. Se realiza en el mes de agosto o principios de septiembre.  Las mujeres casadas observan Teej para honrar a Shiva y que le conceda una vida larga y saludable a su marido. Las mujeres solteras lo hacen buscndo encontrar a un buen marido.

Teej Festival 2

Teej consiste en 3 días de celebracion en el que se alterna un día de de fiesta y danzas tradicionales, con otro de ayuno absoluto (no pueden comer ni beber nada durante todo el día), seguido de un tercer día en el que deben pasar varias horas limpiando cuidadosamente todo el cuerpo para así ser purificadas de sus pecados y se cumplan sus deseos.

Para mí lo más destacado de estos días es que las mujeres se visten con preciosos saris rojos y se arreglan y se maquillan, casi como si volvieran a ser las novias. Ya días antes se ven colas de mujeres en las tiendas de accesorios y maquillaje.

Uno de los días fuimos a visitar un templo cercano donde varias mujeres se acercaron, ataviadas con sus saris rojos, a hacer las ofrendas.

Teej Festival 3

 

Teej Festival 5

 

 

No sé a vosotros, pero a mí, lo que más me llamó la atención cuando me explicaron en qué consistía la fiesta, era que aun llamándola “fiesta de las mujeres”, el fin último del ayuno, el maquillaje, las ofrendas, etc. fuese la salud y el bienestar del marido. Interesante, ¿no os parece?

Mi primera semana en la casa Smriti House de Katmandu

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Mi primera semana en la casa Smriti House de Katmandu

Hace ya una semana que empecé esta segunda etapa de Nepal, un voluntariado en la Casa de acogida para niñas Smriti House en Katmandú, y hoy por fin he encontrado un huequecito para actualizaros.

La Smiriti House es una casa de acogida para niñas que provienen de entornos difíciles, zonas remotas, con familias desestructuradas, dificultades para poder seguir un buen ritmo de aprendizaje y que no tienen posibilidades de alimentar adecuadamente a todos los miembros de la familia. Esta casa está gestionada por una ONG española llamada Tierra, Agua y Sol Asociacion. El voluntariado consiste en vivir en la casa con las niñas durante un mes, ayudar con los deberes, los exámenes, llevarlas y recogerlas del cole, enseñarles inglés y español, jugar con ellas, etc…

No creáis que mis aventuras por estos mundos son siempre perfectas y maravillosas. Hay momentos de todo. Algunos momentos son duros, de echar de menos a muchas personas y cosas que te son familiares, de incertidumbre, de encontrarte en situaciones nuevas… y esta primera semana ha sido una de ellas. Cuando me trasladé a la casa, me sentía como una extraña en una casa nueva y no parecía encontrar mi lugar en todo esto. Las niñas, en especial las pequeñas, en seguida cogen confianza, te cogen cariño y además eres la novedad, y eso se traduce en que quieren estar siempre contigo, tocar todas tus cosas, peinarte, maquillarte y jugar contigo todo el tiempo. Y esto me resultó abrumador al principio.

Creo que he sido especialmente desafortunada (¿o afortunada? porque me imagino que todo será más fácil de aquí en adelante) en mi primera semana, porque esta semana han estado de exámenes, lo que se traduce en que sólo van al colegio unas horas para hacer el examen y vuelven a casa, a estudiar el resto del día. Además, la coordinadora de la casa no ha podido estar mucho por aquí porque su madre ha estado muy enferma. Así que en realidad he pasado la mayoría de las horas en la casa con las niñas. Supongo que os podéis imaginar porque no he actualizado el blog antes, no?

Las niñas, que tienen entre 8 y 16 años, me tienen alucinada con su autonomía desde el primer dia. Se ponen la comida en el plato, recogen y lavan su plato, se lavan y planchan su propia ropa, se ordenan el armario, se lavan y peinan ellas mismas, se cortan las uñas. ¡Todas! Desde la más pequeña a la más mayor. Me quedo alucinada cada vez que las veo tendiendo y recogiendo su ropa, doblándola y guardándola en su armario….

Las facilidades que la ONG pone para los voluntarios son fantásticas!! Una habitación y un baño de uso exclusivo para los voluntarios, comida variada para nosotros, atenciones. ¡Toda una delicia! Como estoy yo sola este mes, pues tengo toooooodo para mí.

En resumen, como os contaba, ha habido momentos de todo. Momentos muy divertidos jugando con las niñas, ayudándoles con los exámenes, llevándolas al cole, viendo películas. Pero también ha habido momentos de “esto me va muy grande” y “¿cómo voy a sobrevivir un mes?”, aunque estos ya se van reduciendo al mínimo.

Os dejo un resumen de las mejores fotos de la semana en la página de Facebook. También podéis acceder haciendo clic aquí.

Paseando por Lumbini

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Paseando por Lumbini

Decidí visitar Lumbini estando en Pokhara. Me apetecía conocer algo un poco más auténtico de Nepal, menos turístico, y me interesaba mucho visitar un lugar tan sagrado para los budistas. Varias personas me habían hablado muy bien de este lugar, por lo que en mi cabeza se fue creando una imagen muy definida de lo que sería Lumbini, y mis expectativas eran muy altas. Esto es una de las peores cosas que te pueden pasar cuando viajas, me temo, porque es una decepción casi asegurada.

El viaje de Pokhara a Lumbini en un autobús turístico (ejem) fue bastante pesado. No paró de diluviar durante las 9 horas de viaje, la carretera era un desastre y mi mochila en el techo del autobús acabó empapada. Con todo esto os podéis imaginar que no estaba de muy buen humor cuando llegué a Lumbini que, además, resultó no ser más que una calle con 3 o 4 guesthouses y poco más.

Lumbini es famoso por ser el lugar donde nació Siddartha Gautama, Buda, en el año 563 a.C. De ahí que este lugar, que es Patrimonio Mundial de la Unesco, tenga una enorme importancia religiosa y atraiga a peregrinos budistas de todo el mundo.

Estanque sagrado y Templo de Maya Devi

Estanque sagrado y Templo de Maya Devi

Esa misma tarde me decidí a visitar la atracción principal de Lumbini, que claramente es el lugar exacto del nacimiento de Buda. Fue otra decepción… o quizás es que estaba de tan mal humor que nada me habría impresionado. Me esperaba algo muy especial, con peregrinos rezando, velas encendidas, cánticos, etc., pero en lugar de eso me encontré con una taquilla para comprar el ticket que te permite visitar el templo, un lugar donde debes dejar los zapatos aunque los policías lleven botas y los monjes sandalias,  monjes recogiendo sus pertenencias para marcharse y contando el dinero “recolectado” durante el día, gurús hablando a los gritos por el móvil… Dentro del templo no se pueden hacer fotos, hay que descalzarse y guardar silencio. Pero, ¿qué me encontré? Un policía llevando unas enormes botas, hablando en un tono muy alto con varios visitantes justo encima de una piedra cubierta por un cristal blindado iluminada con luces de colores (ein?) que marca el lugar exacto donde Maya Devi dio a luz a Buda. Sinceramente, me fui muy pero que muy decepcionada de vuelta al hotel.

Lumbini 4

Al día siguiente alquilé una bicicleta para visitar el parque llamado Zona de Desarrollo de Lumbini, que tiene unas dimensiones de 4 por 2,5 km. Eso mejoró el día y mi opinión sobre Lumbini. Por la mañana temprano volví al Templo de Maya Devi porque me habían dicho que era la mejor hora para visitarlo pues se podían encontrar a los peregrinos rezando y haciendo sus ofrendas. No encontré nada de eso, pero por lo menos pude ver como los monjes llegaban y se iban colocando alrededor de un árbol y empezaban una especie de discusión. No entendí nada, pero fue interesante verlo y ver como un grupo de personas vestidas de blanco que luego supe eran budistas venidos desde Sri Lanka en un viaje espiritual, realizaban algunos rituales y cantaban. Cuando ya me marchaba, uno de los monjes me llamó para que me acercara y enrolló un cordón rojo alrededor de mi muñeca mientras iba murmurando algo. No está mal, no?

Lumbini 1   Lumbini 5

El resto del día lo pasé recorriendo parte del parque y las aldeas alrededor. Desde la fundación de la Zona de Desarrollo de Lumbini en 1978, todas las naciones budistas del mundo han ido construyendo monasterios. Algunos monasterios me parecieron más bonitos que otros, pero en general me pareció una especie de “parque de atracciones” y una competición entre los países por crear el templo más extravagante o grande o no sé yo. No puedo evitar mencionar como me llamó la atención ver que algunos de los países más pobres de Asia habían construido, o estaban construyendo, enormes templos budistas.

Real Monasterio Budista Tailandés

Real Monasterio Budista Tailandés

Lumbini 9

Lumbini 7

Lumbini 6

 

 

 

Paseando por Pokhara

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Paseando por Pokhara

Después de dos semanas, me marché de Katmandu con ganas ya de un cambio de aire y de poder ver algo más de Nepal.
El viaje en autobús (7 horas) se me hizo pesado, cosa que me pareció extraña tras los viajes de horas y horas en India. Pero la carretera y el autobús no eran iguales, y marcan una diferencia importante…. Y eso que decidí seguir el consejo de una persona que lleva viviendo en Nepal la friolera de 18 años, y compré un billete para viajar en uno de los miles de autobuses turísticos que van a Pokhara cada día.

Camino a Pokhara
Pokhara es la segunda ciudad más importante de Nepal después de Katmandú, muy turística pero tranquila y famosa por ser el punto de inicio y final de las rutas de senderismo al Annapurna. La zona típica turística se llama Lakeside, que es una versión tranquila de Thamel. En Pokhara encontré su famosísimo lago (que te regala unas fotos de atardeceres increíbles), la enésima Pagoda de la Paz Mundial, unas cataratas (aunque yo no me atrevería a nombrarlas así…) y varios Campos de Refugiados Tibetanos.
Estuve allí una semana, aprovechando a hacer algunas visitas a los sitios más famosos cuando dejaba de llover a mares, paseando y leyendo mucho. También allí me fui cruzando con varios turistas y viajeros, cada uno con nuestra historia particular. Esto fue un cambio importante respecto a Katmandú, donde casi no tuve contacto con otros viajeros. Conocí a Mustafa, un divertidísimo turco que viajaba por Nepal en moto y se veía envuelto en las historias más surrealistas. Me reí mucho con él. También conocí a Kathalina, una chica alemana que al terminar la carrera de medicina se embarcó en un viaje de 3 meses por Japón, Malasia y Nepal. Éste era su primer viaje a Asia, ya que casi siempre ha viajado a África para colaborar en hospitales, y era muy interesante escuchar sus vivencias en África, así como sus impresiones sobre los países que ha visitado en Asia.
Dejé Pokhara para hacer un trekking de unos 4 días, que al final se alargó hasta 6! Pero eso se merece un post aparte…
Como siempre, aquí os dejo un reportaje fotográfico del viaje.