Mi caótica “cooking class”

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El pasado domingo tuve una de mis actividades en el YRC donde colaboro habitualmente. En esta ocasión me pidieron hacer una clase de cocina, a la que yo decidí sumarle un poco de práctica de inglés. Debo confesar que de todos los proyectos en los que colaboro aquí (que no son pocos!), este es uno de mis favoritos, a pesar de la cantidad de tiempo que invierto cada semana para preparar la sesión según la actividad que vayamos a realizar. Una vez dicho esto, debo confesar que el pasado domingo no fue uno de mis favoritos… Y ahora os explicare por qué.

Primero, me pasé toda la semana peleándome con la burocracia a lo “indian style” para obtener aprobación del presupuesto para los ingredientes. Al final compre los ingredientes necesarios para la receta sin saber exactamente si me lo iban a reembolsar ni cómo. Y todo esto a pesar de haber tenido tres reuniones (y pensad que para poder mantener una reunión con una persona de la organización, necesitas de media tres intentos)  con mi Nitesh, el coordinador de los YRC (Youth Resource Centre) y haber escrito una carta-propuesta en la que detallaba los gastos que iba a tener y explicaba las razones. Además tuve que pensar en la receta a realizar! Algo que no fuera complicado, que los ingredientes fueran asequibles y fáciles de encontrar y que gustara a niños y adolescentes. Finalmente me decidí por Rocas de chocolate y Penne all’Arrabiatta.

Una vez decidido esto, busqué las recetas en inglés y preparé los ejercicios para hacer con ellos. Cuando voy la mayoría de los niños hablan un poco de inglés, así que me decidí por trabajar con los verbos y los tiempos verbales que aparecían en la receta (cortar, picar, hervir, servir, añadir, etc…).

Pues con todo esto listo, el domingo por la mañana finalmente llené  la mochila con tooooodos los ingredientes necesarios y me encaminé hacia el YRC. Mi sorpresa fue llegar y encontrarme con solamente dos de los chicos que habitualmente asisten los domingos a mis actividades y con 15 nuevas niñas!! Cuando pregunté por qué había tantas niñas nuevas ese día, me respondieron con toda soltura que era una “Cooking Class!!!!” y por supuesto las niñas de la zona se habían interesado muchísimo. Para los niños no es algo útil porque seguramente no cocinaran nunca. Así son las cosas aquí! Creo que ahí empecé a ponerme de mal humor, aunque no podía decir ni hacer nada al respecto. Al final, es su cultura y yo no voy a cambiarla en una clase de cocina…

La consecuencia de esta afluencia inesperada de nuevos participantes, es que las niñas no hablaban ni una sola palabra en inglés. Les propuse que hicieran grupos y trabajasen el ejercicio que yo había preparado de los verbos. Al hacer grupos, los niños, que eran solo 3, se pusieron juntos. El resto de niñas se dividió en 2 grupos. Pero claro, el grupo de niños sabía inglés pero ninguna de las niñas sabía nada de inglés. En seguida me di cuenta de que la actividad no iba a funcionar y tuve que improvisar. Decidí que mejor íbamos a trabajar el vocabulario de los ingredientes de las recetas que yo había traído (tomate, ajo, cebolla, chocolate, mantequilla…) y les pedí que dibujasen los ingredientes y escribieran el nombre en inglés. La actividad fue un caos total pero creo que les gusto… Yo acabe con un dolor de cabeza tremendo! Aquí os dejo las fotos del resultado:

OLYMPUS DIGITAL CAMERA   Trabajando!  Pindanto el chocolate   Los chicos trabajando muy bien!   El resultado del primer grupo   El resultado del segundo grupo   El resultado del tercer grupo

Una vez acabada la actividad, empezamos con las recetas. Yo empecé a cocinar el postre porque necesita un tiempo de reposo para que el chocolate se enfríe y se endurezca y parezcan verdaderas rocas de chocolate!! El momento derretir el chocolate al baño maría en esa mini cocina con los utensilios más ajenos a lo que podemos encontrar en España que os podáis imaginar, es algo que creo que no olvidare en mucho tiempo… Después empecé a cocinar el plato de pasta y ellas empezaron a cocinar un plato típico indio porque querían también enseñarme. El resultado fue que no había suficiente espacio para llegar a los fogones y yo estaba rodeada de tanta gente, que era imposible remover la salsa de la pasta! En un momento determinado una señora más mayor llego a la cocina y siguió con la cocina del plato indio, a la vez que iba mirando de reojo mis progresos con la salsa para la pasta y haciéndome notar que estaba echando demasiado aceite, que echaba el ajo demasiado pronto, que echaba demasiada sal, etc… Me puso tan de los nervios que acabe diciéndole con el tono más firme del que fui capaz, que era YO quien estaba cocinando. Creo que lo entendió porque no hizo más comentarios…

Por suerte, al final todo salió bien, aunque tardamos unas 3 horas en poder comer. Aquí os dejo  las fotitos:

Preparando las rocas de chocolate   Ahora solo queda esperar!   Yo intentando sobrevivir....    Raj!   Ronak picando la cebolla para la pasta   Pelando ajos

Cocinando un tipico plato indio (de cuyo nombre no puedo acordarme...)

Cocinando un tipico plato indio (de cuyo nombre no puedo acordarme…)

Y este fue el resultado!

Y este fue el resultado!

 

A pesar de las dificultades de ese día en concreto, de mi migraña posterior y me agotamiento físico y mental, sigo pensando que es una de mis actividades favoritas aunque, como todo en la vida, haya días mejores y peores…

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